CARACTERISTICAS DEL CALDÉN:
El que organiza la vida en el bosque es el
Caldén. Es un árbol que pierde las hojas en invierno y las recupera en
noviembre. Sus hojas son compuestas, el fruto es una legumbre. El tronco es
grueso y rugoso, con numerosas ramificaciones que le dan a la copa un aspecto
de sombrilla. El crecimiento es lento ya que en grosor crece 3 milímetros por
año como promedio. Las raíces abarcan grandes superficies en busca de agua, y
allí se desarrolla una parásita típica del bosque, la Papa de Monte, que solo deja
ver su flor de color marrón y textura de madera. Sobre la corteza y las ramas
se desarrollan los Líquenes, una simbiosis entre un alga y un hongo. En las
ramas es común ver una epífita, el Clavel del aire.
La chaucha es el fruto del caldén. Es una
legumbre que mide entre 10 y 15 cm de longitud por 5 a 8 mm de espesor. Madura
entre los meses de diciembre y enero y adopta un color amarillento/anaranjado.
En su interior tiene semillas(hasta 40 por chaucha) de un sabor dulzón. También
es utilizado para alimento para el ganado, el paso por el tracto intestinal del
animal es clave para lograr la germinación de la semilla.
DISTRIBUCIÓN:
Los tipos de bosques
que pueden observarse de norte a sur son muy diversos. Antes del ingreso de la
ganadería el bosque se situaba en los valles, donde la profundidad del suelo y
las condiciones de humedad eran más favorables. Se trataba de bosques abiertos
con Árboles de 10 metros o más con un tapiz de pastos bajos. Más tarde, la
parcialización, el manejo de ganado vacuno y la falta de fuegos intervinieron
para que esa situación se modificará y el caldén avanzara sobre comunidades en
las que antes no estaban.